¿Va a subir el precio del dólar? Qué dijo el vocero presidencial y cómo reaccionó el mercado
Qué dijo el vocero presidencial
El portavoz presidencial arrancó la conferencia del viernes con un mensaje contundente: "En la República Argentina el precio del dólar se determina por oferta y demanda y por el programa económico. El Gobierno no tiene pensado modificar el régimen cambiario, no va a haber devaluaciones bruscas y la cotización va a seguir de cerca la evolución de los precios para no perder competitividad ni tampoco usarlo como un ancla para que baje la inflación".
La definición no fue improvisada. Buscó llevar calma después de que el jueves el oficial saltara $90 en una sola rueda —la corrección más fuerte del año— y de que algunos analistas interpretaran ese movimiento como el inicio de una nueva etapa de mayor volatilidad cambiaria.
Consultado sobre si el ajuste del jueves fue un pedido del Fondo Monetario Internacional, el vocero fue tajante: "No, el Fondo no está interviniendo en la política cambiaria. De hecho, en el último Staff Report pidieron acelerar el ritmo de devaluación y el Gobierno respondió que no".
La referencia al Staff Report no es menor. El documento del FMI, publicado tras la segunda revisión del programa, reclamó explícitamente que la tasa de interés reemplace al control de agregados monetarios como herramienta central de la política monetaria, y recomendó una mayor flexibilidad cambiaria. El Gobierno, en la misma publicación, defendió su estrategia y rechazó las sugerencias del staff técnico por no adaptarse al contexto de la economía argentina.
"El programa económico es consistente. La inflación sigue bajando, la actividad se recupera y las reservas están en el nivel más alto desde 2019", repasó el vocero ante una pregunta sobre la sostenibilidad del esquema. "Este año las reservas del Banco Central subieron más de USD 9.000 millones y el Tesoro recompró deuda. La confianza en el peso se está reconstruyendo".
También se refirió a la brecha cambiaria, que tras el ajuste del jueves se redujo a menos del 2%: "Cuando el oficial estaba planchado teníamos una brecha que se ampliaba cada vez que repuntaba la demanda. Hoy el oficial se movió al ritmo de la inflación y la brecha prácticamente desapareció. Esa es la mejor noticia para el que quiere planificar, para el que quiere invertir, para el que quiere saber cuánto va a valer el dólar dentro de seis meses".
Por último, el vocero desmintió que el Gobierno esté evaluando un cambio en el esquema de bandas móviles que rige desde enero de 2026. "Las reglas están claras y no se van a cambiar. El tipo de cambio se ajusta por inflación con dos meses de rezago. El jueves se corrigió porque el IPC de mayo dio más alto de lo que se había anticipado. Ahora, con la inflación de junio en 1,8%, los próximos movimientos van a ser mucho más chicos. El proceso es convergente".
Qué pasó en el mercado tras las declaraciones
Las palabras del vocero presidencial tuvieron un efecto inmediato en el segmento informal. El dólar blue, que había cerrado el jueves a $1.550 para la venta, bajó $10 y finalizó el viernes a $1.540. La brecha con el oficial se achicó al 1,99%, luego de haberse ubicado por encima del 6% en la apertura del jueves.
Los dólares financieros también operaron con tranquilidad. El MEP cerró a $1.442,50 con una suba del 0,17%, mientras que el CCL finalizó a $1.496,80 con un alza del 0,15%. Ambos se mantienen por debajo del nuevo oficial, lo que indica que el mercado ya había incorporado en los precios de las últimas semanas la expectativa de un ajuste cambiario.
El Banco Central, mientras tanto, sumó su 111° rueda consecutiva de compras. Adquirió USD 95 millones en el mercado de cambios y las reservas internacionales brutas superaron los USD 48.003 millones, el nivel más alto desde 2019. "Las reservas están en niveles récord para la gestión y eso le da al Gobierno margen para defender el valor del peso cuando haga falta", destacó un operador de la city en diálogo con este medio.
Qué dicen los analistas
Las definiciones del vocero presidencial generaron un abanico de reacciones entre los economistas que siguen el día a día del mercado cambiario.
Miguel Kiguel, exsecretario de Finanzas y director de Econviews, señaló que "el Gobierno está haciendo un esfuerzo por no usar el tipo de cambio como ancla. Hasta ahora venía planchado y eso generaba una falsa sensación de estabilidad. Que se mueva al ritmo de la inflación es más sano en el largo plazo". Sin embargo, advirtió que "el gran desafío es que la inflación no se acelere por el traslado a precios. Si el IPC de julio rebota, el Banco Central va a tener que volver a ajustar el crawling peg".
Marina Dal Poggetto, directora de EcoGo, fue más cautelosa. "El ajuste del jueves era inevitable. El tipo de cambio real se había atrasado fuerte en las últimas semanas y eso se estaba sintiendo en la competitividad de las exportaciones y en la cuenta corriente. El Gobierno intentó mantenerlo planchado lo más posible, pero finalmente cedió. La pregunta es si este nuevo nivel alcanza o si en tres meses estamos discutiendo otra corrección".
Carlos Melconian, expresidente del Banco Nación, destacó la importancia de la señal política: "Que el vocero salga a decir que no va a haber devaluaciones bruscas es una señal de que el Gobierno entiende que la incertidumbre cambiaria es el principal freno para la inversión. Ahora, del dicho al hecho hay un trecho largo. La historia argentina está llena de promesas cambiarias que duraron menos de lo que tardaron en pronunciarlas".
Desde el oficialismo, en tanto, defendieron el nuevo nivel del tipo de cambio. Un funcionario del Palacio de Hacienda que dialogó con este medio bajo condición de anonimato explicó que "el ajuste del jueves no fue una devaluación: fue una corrección técnica dentro del esquema de bandas. La banda se mueve con la inflación y eso es lo que pasó. No hay que buscarle tres pies al gato".
Qué pasó en el frente internacional
El viernes también trajo novedades desde el exterior. En Brasil, el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, ratificó que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva cumplirá la meta fiscal de 2026 y avanzará con la reforma impositiva. El real brasileño se mantuvo estable en torno a los 5,45 por dólar. La noticia es relevante para la Argentina porque Brasil es el principal socio comercial del Mercosur y cualquier turbulencia en su economía impacta de lleno en la demanda de exportaciones argentinas.
En Estados Unidos, la Reserva Federal publicó las minutas de su última reunión de política monetaria, en las que dejó entrever que las tasas de interés se mantendrán altas por más tiempo del que el mercado había anticipado. La noticia no generó sobresaltos en Wall Street, pero sí encendió algunas luces de alerta entre los analistas de mercados emergentes, que anticipan un segundo semestre más desafiante para las economías que dependen del financiamiento externo.
El precio del petróleo, mientras tanto, operó con leves subas y se ubicó por encima de los USD 92 por barril para el WTI, recuperándose del desplome de las últimas semanas provocado por los anuncios de un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. Las bolsas europeas cerraron la semana con ganancias generalizadas, con el DAX de Frankfurt liderando las subas con un avance del 1,6%.
Cómo quedó el panorama para la próxima semana
Con el dólar oficial en $1.510 y el blue en $1.540, la brecha se ubica en 1,99%, uno de los niveles más bajos de los últimos años. Las reservas del BCRA superaron los USD 48.000 millones y el riesgo país se mantiene en torno a los 505 puntos básicos. El mercado, en principio, convalidó el nuevo nivel del tipo de cambio y las declaraciones del vocero presidencial ayudaron a despejar los temores de una nueva devaluación brusca.
Sin embargo, los analistas advierten que la prueba de fuego será la inflación de julio. Si el índice de precios se acelera por el traslado de la corrección cambiaria a los bienes y servicios, el BCRA tendrá que ajustar nuevamente el ritmo de crawling peg en las próximas semanas. Si, por el contrario, la inflación se mantiene en el sendero descendente que mostró en junio (1,8%), el nuevo nivel del tipo de cambio podría consolidarse y la brecha seguir achicándose.
"El escenario base del mercado es que el dólar va a seguir moviéndose al ritmo de la inflación, sin saltos bruscos pero sin atrasos", resumió un analista de la city porteña. "El Gobierno entendió que un tipo de cambio planchado genera una falsa sensación de estabilidad que se paga caro cuando llega la corrección. Ahora el desafío es que esa corrección no se traslade a precios y que la inflación siga bajando. Si lo logran, el programa económico gana credibilidad. Si no, la historia se complica".
En dolar.net.ar continuamos monitoreando cada rueda y cada declaración para ofrecer información precisa, contextualizada y actualizada sobre el universo cambiario argentino.
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